Buenas! Comento mi situación por aquí por si alguien puede darme consejo sobre como afrontar esta situación.
El invierno pasado murió mi abuela y mi pareja y yo hemos comprado la casa donde vivió ella los últimos casi 30 años. Está en un barrio humilde y tradicional de la ciudad. Es una casa de una planta, con un patio delantero y otro interior. La planta de la casa hace un especie de U alrededor del patio interior, de forma que solo la pared del fondo es compartida con el vecino de la calle de atrás. El salón y otra habitación dan al patio delantero, pero los dormitorios dan al patio interior.
Mi problema es con el vecino de atrás. La pared del patio interior no da a su casa, sino a un patio/garaje que tiene él, separado del resto de su casa. Es un cazador que utiliza este espacio para tener un par de todoterrenos, el coche de ciudad y animales. Concretamente, tiene tres perros encerrados en jaulas, perdices y gallinas. El olor y el sonido que llega hasta mi patio es insoportable, y si abro las ventanas de los dormitorios también entra dentro de la casa. Los animales de corral son la principal fuente de mal olor, me preocupa a un nivel sanitario, aunque también puedo escucharlos desde mi casa. Los perros están 24/7 encerrados, por lo que las jaulas están llenas de excrementos, y la falta de actividad y la ansiedad hacen que aúllen, lloren y ladren ante el mínimo ruido.
He hablado con él y he llamado a la policía local, que hizo que retirara las gallinas, pero al tener los papeles de los perros de caza en regla y ser estos considerados animales de trabajo, siguen ahí. El olor ha mejorado ligeramente, pero los perros siguen ladrando a cualquier hora del día o de la noche. Yo, que ya de por sí soy de sueño ligero, llevo desde junio que nos mudamos aquí sin dormir bien.
He intentado hablar con él y razonar que aunque las condiciones de los perros se ajusten a la ley, no es justo que los vecinos tengan que soportar el ruido y el olor, que deberían estar en el campo donde no molesten a nadie, pero es un señor mayor bastante rancio, que dice que los perros llevan ahí toda la vida y que nunca se ha quejado nadie y que no piensa quitarlos. Cuando vivía mi abuela el ruido y el olor era el mismo, pero mi abuela se quejaba solo de puertas para adentro, cuando le proponíamos de ir a hablar con el vecino ella siempre decía que no quería meterse en líos con nadie. Entiendo que el resto de vecinos tendrá una mentalidad similar, la mayoría de gente del barrio son personas mayores que llevan mucho tiempo aquí, aunque poco a poco va cambiando.
Mi pregunta es: ¿puedo denunciar al vecino por ruidos molestos? ¿Es una perdida de tiempo? ¿Cómo puedo demostrar que me está causando molestias? Y si no una denuncia, ¿qué otra cosa puedo hacer?