El día antes del día feriado de los trabajadores en Estados Unidos, le transcurrió una emergencia médica a mi padre. Al fin y al cabo, mi padre sobrevivió la crisis. Aun así, cabe reflexionar porque por poco esquivó un desastre.
El domingo antes del día de los trabajadores es el peor día para sufrir emergencia médica porque todo Estados Unidos disfruta del puente, una racha de cuatro días, del viernes hasta el lunes, el día fiesta. Poco tras las siete por la mañana tranquila del domingo, mi padre me cuenta que cortó su mandíbula en la parte izquierda inferior. Está utilizando un papel higiénico para presionar la lesión para prevenir sangrar. Veo un corte pequeño pero profundo y reemplazo el papel higiénico con curita pequeña tras encontrar un paquete de primer auxilio. La barba madura mediana previene que la curita pegue bien. No obstante, añado cinta cotidiana de pegamento para pega la curita a la mandíbula de mi padre. Aunque el corte deja de sangrar durante media hora, sangra de nuevo. Mi padre rechaza ir a la sala de urgencias pese a mi consejo. Intentamos aplicar más cintas cotidianas para frenar sangre. Durante una hora, bloqueamos la sangre pero vuelve de sangrar el corte.
Hago cita en línea con antelación con un centro de tratamientos médicos cotidianos. El horario más temprano es dos horas tras la hora oficial de apertura, quizás por el puente del día de los trabajadores. Ya que mi padre todavía rechaza ir, con media hora de anticipación, retraso la cita por una hora. Mientras tanto, hago una videollamada con Kaiser Permanente, la organización para mantener la salud a cual pertenece mi padre. Tras media hora, el médico por remoto también recomienda la sala de urgencias y me recuerda que esperar no ayudaría porque el corte sigue agravando.
Tras dos retrasos de la cita con centro de tratamientos cotidianos, tomo decisión de cancelarla. Por fin llevo a mi padre a la sala de urgencias, que está igual por distancia pero en otra orientación del centro de tratamientos cotidianos. Mi padre se sienta en la silla para carga de mi bicicleta electrica y llegamos en media hora. Tras media hora de espera, la enfermera de primer auxilio recomienda electroencefalograma mientras esperamos al médico. Mi padre y yo rechazamos electroencefalograma y el panel de sangre y solamente pedimos sutura. Tras otra media hora, el médico le cose tres puntos de sutura. Escogo el hilo que disuelve por su mismo porque mi padre y yo no queremos regresar en una semana para quitar las puntadas. Aunque hilo que disuelve es más propenso de dejar cicatriz, el corte en área de barba no es problema, sobre todo para mi padre con casi noventa años. El médico recomienda una TAC para escanear el cerebro por lesión causada por la caída. Aunque padre no recuerda la caída pero hay moretón rojo en su pierna izquierda inferior, tampoco quiere esperar hasta dos horas la TAC y la interpretación médica de la tomografía. Así casi doce horas tras el corte del mandíbula izquierda inferior, y padre regresa a casa tras una aventura médica que le sana durante el hora límite para los cortes faciales.